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viernes, 3 de junio de 2011

La dieta ideal para mujeres embarazadas

Esta dieta te permitirá mantenerte dentro de las 2.000/2.500 calorías diarias y recibir un adecuado aporte de todos los nutrientes esenciales. Las cantidades están expresadas para una ingesta diaria.

Lácteos: 3 tazas grandes de leche (una taza puede reemplazarse por dos yogures o por dos fetas gruesas de queso).

Carne: 250 gramos (un bife grande o su equivalente). Puede reemplazarse por dos filetes grandes de merluza o por un cuarto de pollo.

Huevo: Una unidad (excepto que el colesterol sea elevado).Verduras: 300 a 500 gramos de verduras frescas surtidas.

Tubérculos: Hasta 150 gramos (papas, batatas y zanahorias).

Legumbres: 100 gramos (una porción)

Pan: 50 gramos (un pan chico).

Frutas: 250 gramos (dos o tres frutas según el tamaño).

Cereales: 50 a 100 gramos (una taza en el desayuno).

Dulces y azúcar: Lo mínimo indispensable para endulzar.

Aceite: Una o dos cucharadas por día.

Bebidas:

- agua, sin límites.
- gaseosas, preferentemente sin azúcar.
- jugos frescos, hasta tres o cuatro veces.
- jugos envasados, sin azúcar, uno o dos vasos.
- vino y cerveza, abstenerse en lo posible (hasta un vaso de cerveza o una copa de vino de vez en cuando, nunca como rutina).
- té, sin límites, razonablemente.
- café, uno o dos como máximo, después de comer o con leche en el desayuno.


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jueves, 10 de marzo de 2011

Dieta para embarazadas hipertensas

Existen, al igual que en el caso de la diabetes, hipertensiones previas al embarazo y otras “inducidas” por él (toxemia hipertensiva o preeclampsia). En cualquiera de los casos, el tratamiento dietético es sólo un complemento de las medidas terapéuticas generales, que suelen consistir en reposo y la administración de drogas antihipertensivas permitidas durante la gestación.

Así como se contraindican los diuréticos por los desequilibrios que su uso determina en el feto, tampoco la sal debe excluirse totalmente de la dieta, ya que ninguna de estas medidas puede evitar el agravamiento de una hipertensión mal controlada. Se indican todos los alimentos naturales, a los que no deberá agregarse sal común de mesa, priorizándose el uso de aquellas con bajo contenido de sodio en su reemplazo.De ninguna manera se excluyen totalmente los alimentos que contengan sodio en su composición, ya que un mínimo aporte es, inclusive, necesario. El pan y ciertas aguas minerales tienen un elevado contenido en sodio, así como los fiambres, las conservas (inclusive las dulces), las pizzas y los embutidos.

Si además se desea disminuir la ingesta calórica, el sustituto del azúcar que puede emplearse es el aspartano o la sacarina pura, ya que los ciclamatos están siempre combinados en forma de ciclamato de sodio.


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martes, 8 de marzo de 2011

Dieta para embarazada diabéticas

Existe una forma clínica particular de la diabetes, la denominada “gestacional”, que es aquella que se manifiesta por primera vez durante el embarazo. Se trata de mujeres, insospechadas de padecer la enfermedad, que por lo general dan a luz a bebés de gran peso y que presentan una incidencia mayor de mortalidad fetal perinatal (hacia el final del embarazo y en los primeros días de vida).

Tan importante es esta problemática de la obstetricia moderna, que desde distintos foros de opinión científica se ha sugerido la conveniencia de realizar una “prueba de sobrecarga de glucosa” a todas las embarazadas al promediar el segundo trimestre de la gestación. Si se trata de una diabética conocida, los criterios de tratamiento (en especial las medidas dietéticas) y seguimiento, son similares.En los casos en los que se obtenga un resultado positivo, está indicada la inmediata dietoterapia como elemento fundamental del tratamiento de este mal. Se deben indicar regímenes de no más de 1.800 calorías diarias, o sea poco más de la mitad de lo que se administra normalmente a una embarazada.

Y fraccionar en seis comidas diarias el aporte de estas calorías para evitar las variaciones bruscas de los dosajes de azúcar en la sangre. Por supuesto que, de ninguna manera, deben incluirse azúcares en la dieta de la embarazada diabética. No existe contraindicación alguna para los edulcorantes sintéticos (sacarina o ciclamatos) o los naturales (aspartano).

La dieta no debería contener más del 50 por ciento en aporte de hidratos de carbono, complementarse con una moderada ejercitación física y, de no obtenerse la esperada reducción de la glucemia (azúcar en la sangre), debe iniciarse el tratamiento con insulina en forma precoz. Si se controla de manera adecuada, la embarazada diabética puede llegar a término y dar a luz un bebé normal. El antecedente familiar de diabetes, los bebés nacidos de gran tamaño y las muertes perinatales, son señales para sospechar la posible presencia de esta enfermedad.


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